|
Localización geográfica
El Islam nació en la península
arábica que se encuentra situada entre África y Asia, limitando al este
con el golfo Pérsico, al oeste con el mar Rojo, al norte con la meseta de
Anatolia, los montes Zagros y la meseta del Írán, y al sur con el océano
Índico.
La península arábica es un gran desierto en el cual, solo la sexta
parte es fértil. Por estas condiciones la región se convirtió en una zona
de poca importancia para los imperios.
Cuando el Islam se consolidó en Arabia, comenzó su expansión hacia
el norte de África y el cercano Oriente. El norte de África limita con
el mar Mediterráneo; por esta razón, las zonas costeras tienen un clima
de inviernos suaves y veranos largos. Estas zonas son más fértiles que
las regiones interiores porque muchos ríos desembocan allí formando los
deltas. La zona del cercano oriente y la meseta del Iran son regiones
desérticas, con excepción de los valles fluviales que forman el Tigris
y el Eufrates.
La religión islámica
Mahoma profeta del Islam afirmaba que él pretendía restituir al mismo
Dios que se había revelado antes, en la Biblia de los judíos y los cristianos,
pero estas dos religiones lo habían distorsionado.
El
Islam es una religión monoteísta y comparte el mismo Dios que las otras
religiones monoteístas. El Islam conservó la tradición judeocristiana:
la revelación se inició con Adán, continuó con los profetas del Antiguo
Testamento y el penúltimo profeta, antes que Mahoma, fue Jesús;
la fe en un solo Dios; la inmortalidad del alma; el juicio después de
la muerte; la resurrección; el cielo y el infierno. Los profetas como
Moisés, Abraham y Cristo trasmitieron la revelación de Dios y él era el
único profeta enviado para corregir las deformaciones que los judíos y
cristianos habían hecho del mensaje divino.
La predicación de la religión tuvo gran éxito debido a la sencillez de
sus verdades: Dios es uno; Dios se revela por medio de los profetas; Dios
se manifestará al final de los tiempos.
La
persona que practica la religión musulmana debe cumplir cinco mandatos
fundamentales: la profesión de la fe que dice "sólo hay un Dios, Ala y
Mahoma es su profeta"; la oración cinco veces al día con el rostro hacía
la Meca; la peregrinación una vez en la vida a la ciudad de la Meca; Dar
limosna a los pobres y ayunar, sobre todo en el mes del Ramadán.
En los templos y mezquitas de la religión islámica, la oración está dirigida
por imanes o guías. En estos lugares no hay altares sino un estrado para
colocar el Corán, libro sagrado del Islam.
Desarrollo histórico del islamismo
A la muerte de Mahoma el gobierno de Arabia y la dirección de la nueva
religión fue ejercido por califas, palabra árabe que significa "lugarteniente
de Dios", elegidos entre los familiares y amigos del profeta. Los primeros
califas fueron Abu Bakr, Utman Omar y Alí, quienes conquistaron lugares
apartados de Arabia, como Siria, Mesopotamia, Persia, Egipto, territorios
arrebatados a los bizantinos y a los persas.
Con el tiempo fueron tomando las formas culturales de
los sitios invadidos adquirieron una cultura propia; pasaron del nomadismo
a la creación de un imperio.
Dinastía Omeya . Con la muerte del califa Alí, surgió
la dinastía de los Omeya, quienes gobernaron entre el período 652 - 750.
El gobernador árabe de Siria, Moavya el Omeya se proclamó califa, trasladó
la capital a Damasco e hizo hereditario el derecho al trono.
Esta
dinastía le dio gran estabilidad al imperio y se caracterizó por su organización
económica. Extendieron su imperio hacia gran parte del Mediterráneo, incluyendo
Sicilia y Creta; llegaron a la India, centro asiático y España. Fueron
asesinados por los partidarios de que el califa debía pertenecer a la
familia de Mahoma.
En 711, se disputaban la sucesión del trono real, ocasión
que aprovecharon los árabes al mando de Tarik, para invadir la península
española. Los invasores asumieron una actitud de respeto y tolerancia
frente a los cristianos y judíos que estaban en la península, dejándose
llevar por las enseñanzas del Corán quien los considera como dimmi, que
quiere decir "las gentes del libro", motivo por el cual son considerados
como los protegidos.
El único sobreviviente de los Omeya, Abd-al-Rahman, se
refugió en España, dando continuidad a la dinastía, pero haciendo
parte de la política de los Abbasiddas.
Dinastía de los Abbasidda. Con Abbul Abbas, quien era
descendiente de un tío de Mahoma, se da inicio a esta dinastía quienes
trasladaron la capital a Bagdad e impusieron oficialmente la lengua árabe
y dieron al imperio gran esplendor.
En el año 929, España se independizó de Bagdad al frente
de Abd-al-Rahman III, descendiente de Abd-al-Rahman, y proclamando el
califato de Córdoba. Este califato se convirtió en la ciudad más grande
y próspera, y grandiosa por su riqueza cultura y artística de toda Europa
occidental.
A mediados del siglo XI decayó el poder musulmán en el
Mediterráneo, el califato de Córdoba se desintegró y Bagdad tuvo que soportar
a los turcos selyúcidas que procedían del centro de Asia. A finales del
siglo XIII España inició la reconquista, y el Islam, en esta zona que
reducido al sur de la península, donde se formó el reino de Nazarí de
Granada. Este reino permaneció hasta 1491, cuando fueron expulsados definitivamente,
después de 800 años de invasión.
Ciencia arte y literatura
Su gran aporte a la humanidad consistió en la transmisión de saberes. Obtuvieron progresos en el álgebra, astronomía, matemáticas, medicina, oftalmología y
veterinaria. Perfeccionaron algunos inventos chinos e hindúes como la brújula, el papel y la imprenta. En la literatura, la tradición oral tuvo gran significación, desarrollando una literatura
narrativa en las que se destacan cuentos míticos y la poesía amorosa e hicieron conocer en occidente los libros de filosofía griega. Desarrollaron un arte propio, empleando figuras geométricas y trazados que se
llaman arabescos. En la arquitectura, construyeron edificios, sobresaliendo las mezquitas del Cairo y de Córdoba.
EUROPA FEUDAL
El feudalismo se desarrolló en todas las regiones de Europa. El régimen feudal tenía como base un contrato, en el cual, un hombre se sometía a otro, a cambio de
su producción. El sometido tomaba el nombre de vasallo (servidor). El vasallo recibía un terreno de su señor para que lo explotara sin convertirse en su dueño, a
cambio debía pagar una renta anual, obedecerle y prestarle sus servicios en la casa, en lo militar o donde el señor feudal lo necesitase. La ayuda militar consistía
en la cabalgata o en el servicio de escolta o patrulla, la guardia en el castillo de su señor, y la participación en campañas o guerras.
Orígenes del feudalismo Con la creación de los reinos bárbaros y la economía y la sociedad pasaron a
convertirse en una cultura agrícola y rural. El surgimiento del feudalismo tuvo como característica la ruralización de la vida europea durante el siglo IX al XV. El nacimiento del feudalismo obedeció a diferentes causas:
-
La subordinación de la propiedad. Ante la amenaza de perder sus tierras, los pequeños propietarios entregaban a vecinos poderosos, con la condición de que les permitiera seguir viviendo en ellas y los defendiera
contra las agresiones de invasores extranjeros.
-
El aumento del poder de los señores. Los reyes distribuían tierras entre los señores más poderosos y entre sus funcionarios en posesión temporal que se convirtió en definitiva.
-
La debilidad de los reyes. Como el rey vivía de las rentas y los productos cosechados en sus propiedades, los abundantes regalos de tierras y la perdida de sus beneficios los fueron empobreciendo.
-
Las nuevas invasiones. A la llegada de los pueblos invasores, la población se refugiaba en los castillos de los grandes señores, quienes les daban refugio en sus fortalezas a cambio de su sumisión. Ya no hay un
gobierno general, sino una gran cantidad de pequeñas soberanías que no se prestaban obediencia a una soberanía o estado, sino a un hombre
Ordenamiento social y económico del feudalismo
El feudalismo fue el sistema económico, político y social
que caracterizó a Europa durante esta época. Las relaciones entre los señores y los campesinos tiene el nombre de régimen señorial, e influyó en el feudalismo porque la tierra era la forma de pago.
Cada señor era a la vez vasallo de otro señor de mayor importancia y así se levantaba la monarquía feudal que llegaba hasta el rey o emperador. Los grados de la
escala se traducían por los títulos de duque, marqués, conde, vizconde, barón, etc. El feudo era un gran terreno que entregaba el señor al vasallo, a cambio de una
renta anual. Las villas o dominios eran los centros de trabajo agrícola del vasallo, se dividían en mansos que eran parcelas entregadas a los siervos o campesinos. En la economía feudal influyó una serie de inventos como el arado con ruedas, la yunta de bueyes y los
molinos hidráulicos. Comenzaron a dejar descansar la tierra un periodo, para tener una mejor cosecha, en el año siguiente.
A partir del año 793 llegaron nuevas invasiones de los
pueblos vikingos, nombre que se daba a los normandos, escandinavos y daneses y que se fueron expandiendo por toda Europa. A partir del siglo X fueron evangelizados y en el siglo XI casi toda Europa
era cristiana. En el año 1054 la cristiandad se vio afectada por la separación de la iglesia Oriental, llamado el Cisma de Oriente. Imperio carolingio
A finales del siglo VIII la mayoría de los reinos bárbaros habían desaparecido. Sobrevivió el de los francos, con la dinastía de los merovingios. Cuando gobernó
Pipino el Breve se inauguró la dinastía de los carolingios, cuyo representante más importante fue Carlomagno quien gobernó desde el año 768 hasta el 814 consolidando definitivamente el cristianismo. El imperio carolingio dominó casi toda la Europa occidental. Creó los ducados y los condados,
territorios dirigidos por un duque y conde, respectivamente, quienes administraban la justicia, recolectaban los impuestos y se encargaban de la organización militar. En las fronteras se
establecieron marcas, en cuya cabeza estaba un marqués y establecían un gobierno militar.
Después de la muerte de Carlomagno le sucedió Luis el Piadoso, y los diferentes pueblos reunidos
bajo la misma autoridad trataron de recobrar su independencia. Las discordias entre los pueblos, las rivalidades entre sus hijos y la presencia de nuevos invasores aumentaron las dificultades en el
reinado del emperador Luis el Piadoso. A la muerte de Luis el Piadoso, el imperio fue repartido entre sus hijos por medio del tratado de Verdún. Carlos el Calvo se quedó con la Galia, territorio que se
llamó Francia. Luis el Germánico ocupó la región de Germanía, llamada hoy Alemania; Lotario ocupó la región de Lotaringia que comprendía la región de Italia y una gran franja segregada de las Galias. |