EXPANSIÓN DEL ISLAM      

                               

Los árabes vivían en el territorio de la península  arábica, tierras áridas y secas. Las tribus árabes tuvieron que adaptarse a las condiciones naturales del lugar, ya que las fuentes de agua dulce quedan separadas por muchos kilómetros. Por esta razón los pastores y comerciantes tenían que recorrer grandes distancias con sus rebaños, convirtiéndolos en grupos de nómadas.

Los nómadas viajaban siempre en grupo para evitar el bandolerismo y el pillaje. Las caravanas se protegían  en viviendas portátiles llamadas tiendas que se armaban sobre una estructura de madera en la cual se extendían esteras tejidas o pieles de camello.

Cada tribu elegía un jeque que era asistido por un consejo de hombres prestigiosos. Adoraban muchos ídolos y piedras. Le rendían culto en el santuario de Kaoba, en a Meca, a una piedra negra que consideraban enviada del cielo.

Localización geográfica

El Islam nació en la península arábica que se encuentra situada entre África y Asia, limitando al este con el golfo Pérsico, al oeste con el mar Rojo, al norte con la meseta de Anatolia, los montes Zagros y la meseta del Írán, y al sur con el océano Índico.

La península  arábica es un gran desierto en el cual, solo la sexta parte es fértil. Por estas condiciones la región se convirtió en una zona de poca importancia para los imperios.  

Cuando el Islam se consolidó en Arabia, comenzó su  expansión hacia el norte de África y el cercano Oriente. El norte de África limita con el mar Mediterráneo; por esta razón, las zonas costeras tienen un clima de inviernos suaves y veranos largos. Estas zonas son más fértiles que las regiones interiores porque muchos ríos desembocan allí formando los deltas. La zona del cercano oriente y la meseta del Iran son regiones desérticas, con excepción de los valles fluviales que forman el Tigris y el Eufrates.  

La religión islámica

Mahoma profeta del Islam afirmaba que él pretendía restituir al mismo Dios que se había revelado antes, en la Biblia de los judíos y los cristianos, pero estas dos religiones lo habían distorsionado.

El Islam es una religión monoteísta y comparte el mismo Dios que las otras religiones monoteístas. El Islam conservó la tradición judeocristiana: la revelación se inició con Adán, continuó con los profetas del Antiguo Testamento y  el penúltimo profeta, antes que Mahoma, fue Jesús; la fe en un solo Dios; la inmortalidad del alma; el juicio después de la muerte; la resurrección; el cielo y el infierno. Los profetas como Moisés, Abraham y Cristo trasmitieron la revelación de Dios y él era el único profeta enviado para corregir las deformaciones que los judíos y cristianos habían hecho del mensaje divino.   

La predicación de la religión tuvo gran éxito debido a la sencillez de sus verdades: Dios es uno; Dios se revela por medio de los profetas; Dios se manifestará al final de los tiempos.

La persona que practica la religión musulmana debe cumplir cinco mandatos fundamentales: la profesión de la fe que dice "sólo hay un Dios, Ala y Mahoma es su profeta"; la oración cinco veces al día con el rostro hacía la Meca; la peregrinación una vez en la vida a la ciudad de la Meca; Dar limosna a los pobres y ayunar, sobre todo en el mes del Ramadán.   

En los templos y mezquitas de la religión islámica, la oración está dirigida por imanes o guías. En estos lugares no hay altares sino un estrado para colocar el Corán, libro sagrado del Islam.  

Desarrollo histórico del islamismo

A la muerte de Mahoma el gobierno de Arabia y la dirección de la nueva religión fue ejercido por califas, palabra árabe que significa "lugarteniente de Dios", elegidos entre los familiares y amigos del profeta. Los primeros califas fueron Abu Bakr, Utman Omar y Alí, quienes conquistaron lugares apartados de Arabia, como Siria, Mesopotamia, Persia, Egipto, territorios arrebatados a los bizantinos y a los persas.

Con el tiempo fueron tomando las formas culturales de los sitios invadidos adquirieron una cultura propia; pasaron del nomadismo a la creación de un imperio. 

Dinastía Omeya . Con la muerte del califa Alí, surgió la dinastía de los Omeya, quienes gobernaron entre el período 652 - 750. El gobernador árabe de Siria, Moavya el Omeya se proclamó califa, trasladó la capital a Damasco e hizo hereditario el derecho al trono.

Esta dinastía le dio gran estabilidad al imperio y se caracterizó por su organización económica. Extendieron su imperio hacia gran parte del Mediterráneo, incluyendo Sicilia y Creta; llegaron a la India, centro asiático y España. Fueron asesinados por los partidarios de que el califa debía pertenecer a la familia de Mahoma.

En 711, se disputaban la sucesión del trono real, ocasión que aprovecharon los árabes al mando de Tarik, para invadir la península  española. Los invasores asumieron una actitud de respeto y tolerancia frente a los cristianos y judíos que estaban en la península, dejándose llevar por las enseñanzas del Corán quien los considera como dimmi, que quiere decir "las gentes del libro", motivo por el cual son considerados como los protegidos.

El único sobreviviente de los Omeya, Abd-al-Rahman, se refugió en España, dando continuidad  a la dinastía, pero haciendo parte de la política de los Abbasiddas.

 

Dinastía de los Abbasidda. Con Abbul Abbas, quien era descendiente de un tío de Mahoma, se da inicio a esta dinastía quienes trasladaron la capital a Bagdad e impusieron oficialmente la lengua árabe y dieron al imperio gran esplendor.

En el año 929, España se independizó de Bagdad al frente de Abd-al-Rahman III, descendiente de Abd-al-Rahman, y proclamando el califato de Córdoba. Este califato se convirtió en la ciudad más grande y próspera, y grandiosa por su riqueza cultura y artística de toda Europa occidental.

A mediados del siglo XI decayó el poder musulmán en el Mediterráneo, el califato de Córdoba se desintegró y Bagdad tuvo que soportar a los turcos selyúcidas que procedían del centro de Asia. A finales del siglo XIII España inició la reconquista, y el Islam, en esta zona que reducido al sur de la península, donde se formó el reino de Nazarí de Granada. Este reino permaneció hasta 1491, cuando fueron expulsados definitivamente, después de 800 años de invasión.

 

Ciencia arte y literatura

Su gran aporte a la humanidad consistió en la transmisión de saberes. Obtuvieron progresos en el álgebra, astronomía, matemáticas, medicina, oftalmología y veterinaria.  Perfeccionaron algunos inventos chinos e hindúes como la brújula, el papel y la imprenta.

En la literatura, la tradición oral tuvo gran significación, desarrollando una literatura narrativa en las que se destacan cuentos míticos y la poesía amorosa e hicieron conocer en occidente los libros de filosofía griega.

Desarrollaron un arte propio, empleando figuras geométricas y trazados que se llaman arabescos. En la arquitectura, construyeron edificios, sobresaliendo las mezquitas del Cairo y de Córdoba. 

 

 

                                      EUROPA FEUDAL      

        

El feudalismo se desarrolló en todas las regiones de Europa. El régimen feudal tenía como base un contrato, en el cual, un hombre se sometía a otro, a cambio de su producción. El sometido tomaba el nombre de vasallo (servidor). El vasallo recibía un terreno de su señor para que lo explotara sin convertirse en su dueño, a cambio debía pagar una renta anual, obedecerle y prestarle sus servicios en la casa, en lo militar o donde el señor feudal lo necesitase. La ayuda militar consistía en la cabalgata o en el servicio de escolta o patrulla, la guardia en el castillo de su señor, y la participación en campañas o guerras.

 

Orígenes del feudalismo

Con la creación de los reinos bárbaros y la economía  y la sociedad pasaron a convertirse en una cultura agrícola y rural. El surgimiento del feudalismo tuvo como característica la ruralización de la vida europea durante el siglo IX al XV. El nacimiento del feudalismo obedeció a diferentes causas:

  • La subordinación de la propiedad. Ante la amenaza de perder sus tierras, los pequeños propietarios entregaban a vecinos poderosos, con la condición de que les permitiera seguir viviendo en ellas y los defendiera contra las agresiones de invasores extranjeros.
  • El aumento del poder de los señores. Los reyes distribuían tierras entre los señores más poderosos y entre sus funcionarios en posesión temporal que se convirtió en definitiva.
  • La debilidad de los reyes. Como el rey vivía de las rentas y los productos cosechados en sus propiedades, los abundantes regalos de tierras y la perdida de sus beneficios los fueron empobreciendo.
  • Las nuevas invasiones. A la llegada de los pueblos invasores, la población se refugiaba en los castillos de los grandes señores, quienes les daban refugio en sus fortalezas a cambio de su sumisión. Ya no hay un gobierno general, sino una gran cantidad de pequeñas soberanías que no se prestaban obediencia a una soberanía o estado, sino a un hombre

 

Ordenamiento social y económico del feudalismo

 

El feudalismo fue el sistema económico, político y social que caracterizó a Europa durante esta época. Las relaciones entre los señores y los campesinos tiene el nombre de régimen señorial, e influyó en el feudalismo porque la tierra era la forma de pago.

Cada señor era a la vez vasallo de otro señor de mayor importancia y así se levantaba la monarquía feudal que llegaba hasta el rey o emperador. Los grados de la escala se traducían por los títulos de duque, marqués, conde, vizconde, barón, etc.

El feudo era un gran terreno que entregaba el señor al vasallo, a cambio de una renta anual. Las villas o dominios eran los centros de trabajo agrícola del vasallo, se dividían en mansos que eran parcelas entregadas a los siervos o campesinos.

En la economía  feudal influyó una serie de inventos como el arado con ruedas, la yunta de bueyes y los molinos hidráulicos. Comenzaron a dejar descansar la tierra un periodo, para tener una mejor cosecha, en el año siguiente.

A partir del año 793 llegaron nuevas invasiones de los pueblos vikingos, nombre que se daba a los normandos, escandinavos y daneses y que se fueron expandiendo por toda Europa. A partir del siglo X fueron evangelizados y en el siglo XI casi toda Europa era cristiana. En el año 1054 la cristiandad se vio afectada por la separación de la iglesia Oriental, llamado el Cisma de Oriente.    

 

 

 

Imperio carolingio

A finales del siglo VIII la mayoría de los reinos bárbaros habían desaparecido. Sobrevivió el de los francos, con la dinastía de los merovingios. Cuando gobernó Pipino el Breve se inauguró la dinastía de los carolingios, cuyo representante más importante fue Carlomagno quien gobernó desde el año 768 hasta el 814 consolidando definitivamente el cristianismo. 

El imperio carolingio dominó casi toda la Europa occidental. Creó los ducados y los condados, territorios dirigidos por un duque y conde, respectivamente, quienes administraban la justicia, recolectaban los impuestos y se encargaban de la organización militar. En las fronteras se establecieron marcas, en cuya cabeza estaba un marqués y establecían un gobierno militar.

Después de la muerte de Carlomagno le sucedió Luis el Piadoso, y los diferentes pueblos reunidos bajo la misma autoridad trataron de recobrar su independencia. Las discordias entre los pueblos, las rivalidades entre sus hijos y la presencia de nuevos invasores aumentaron las dificultades en el reinado del emperador Luis el Piadoso.

A la muerte de Luis el Piadoso, el imperio fue repartido entre sus hijos por medio del tratado de Verdún. Carlos el Calvo se quedó con la Galia, territorio que se llamó Francia. Luis el Germánico ocupó la región de Germanía, llamada hoy Alemania; Lotario ocupó la región de Lotaringia que comprendía la región de Italia y una gran franja segregada de las Galias.

 

 

Sacro imperio romano germánico

En el año 962 fue creado el Sacro Imperio Romano Germánico, como un intento de restaurar el imperio carolingio con la ayuda de la iglesia. El hijo de Enrique I, Otón el Grande, marchó a Roma, llamado por el papa, a quien amenazaba un poderoso señor feudal, y se hizo coronar emperador.

El imperio tenía como límites, al norte, el mar Báltico, Dinamarca y el mar del Norte; al oeste, los ríos Mosa, Saona y Ródano; Al sur, el Mediterráneo, los Estados Pontificios, el reino de las Dos Sicilias y el Adriático, y al este, el río Óder y las cabeceras de los ríos Drave y Save.

Este imperio no pudo consolidarse debido a las continuas luchas entre los señores feudales y la autoridad eclesiástica. A estas constantes peleas se le conoce como la lucha de las investiduras, porque se trataba de dejar en claro, quien tenía la autoridad para investir a un obispo, a un abad o a un párroco.

 

La iglesia

La religión católica ocupó un lugar importante durante la Edad Media. Hasta el siglo X, los obispos eran elegidos por la misma iglesia, pero por el gran poder que obtuvieron los monarcas o quienes tenían el poder político, provocando la feudalización del clero, porque los obispos se convirtieron en vasallos de los reyes.

Los abades de los monasterios y los párrocos eran elegidos por los señores feudales. Diócesis, parroquias y monasterios fueron considerados feudos y muchos guerreros que prestaban el servicio militar que los miembros del clero no podían  cumplir, explotaban las rentas eclesiásticas y abusaban de los monasterios. 

Esta situación provocó que se empezaran a generar vicios de corrupción al interior de la iglesia. Se comenzaron males como la compra de cargos eclesiásticos y el nepotismo, o sea el nombramiento de los familiares del monarca en los cargos importantes de la iglesia.

Se necesitaba de una renovación religiosa que rescatara la verdadera espiritualidad de la iglesia. Esta renovación inició con los monasterios benedictinos, en la abadía de Cluny en Francia. La abadía tenía a su cargo el sustento de millares de pobres; mediante la oración, la predicación, los monjes restauraron la disciplina. Estos monasterios afirmaron el carácter universal de la iglesia y la autoridad espiritual del papa. 

 

 

DEMOCRACIA

ESPACIOS DE CONSTRUCCION COLECTIVA

El primer espacio donde actúas autónomamente es el colegio. La institución educativa es un espacio donde se entrelazan diferentes experiencias de aprendizaje. Por eso, es importante que descubras y conozcas los elementos que hacen parte de ella y que son importantes para el desarrollo de tu personalidad.

El colegio es una comunidad, como todas las demás comunidades, con sus intereses, valores, ideas y personas. El hacer parte de esta, te permite tener derechos y deberes que debes cumplir como aporte a la construcción colectiva.

En el colegio existen una serie de actividades de tipo académico, cultural y social que a medida que vayas asumiendo la vida escolar, comienzas a participar en forma activa dentro de la institución. El asumir las responsabilidades escolares, lo pasa de simple espectador a protagonista.

Con la interacción escolar se construyen los valores propios de la cotidianidad, los hábitos de comportamiento, la forma de usar los espacios y la forma de relacionarse con los demás compañeros que van construyendo un sentido de pertenencia a la institución, aportándole lo mejor de su tiempo y sus valores.


La amistad es algo que se va construyendo a medida que pasa el tiempo y se va relacionando con los demás niños y niñas y se van compartiendo intereses, gustos, formas de ser y pensar. Por, eso es importante que los niños se rodeen de personas que le aporten valores y le apoyen en el momento oportuno.

 

Trabajo en grupo

A medida que te vas involucrando en las actividades del colegio te vas dando cuenta de la necesidad que tenemos de los demás. Los grupos se conforman alrededor de un interés común. Es importante que el grupo sea una experiencia enriquecedora para la formación personal y cada grupo se crea con un propósito diferente.

Existen los grupos que se reúnen para dialogar, jugar y compartir los ratos de descanso; los grupos que se conforman con el fin de la formación personal, social y de ayuda comunitaria, como los equipos de fútbol, los  Boy Scouts, la Cruz Roja o la Defensa Civil. 

Estos grupos pasan por diferentes etapas como es su nacimiento, crecimiento y decadencia. Durante su desarrollo, generan en sus integrantes posibilidades de autoformación y autodeterminación que se potencian y se colocan al servicio de los demás para el enriquecimiento mutuo.